Saltar al contenido

Clorofluorocarbonos o CFC

Los CFC (clorofluroocarbonos), son sustancias químicas que afectan al rendimiento óptimo del medio ambiente, y como tal, crea una contaminación del medio natural bastante grave. Las propiedades de estos productos químicos ponen en peligro tanto la capa de ozono, como la salud de los seres vivos y humanos.

En EcoAmigable os vamos a explicar que son los CFC, y además todos sus efectos directos.

Qué son los clorofluorocarbonos (CFC)

Los clorofluorocarbonos son sustancias químicas formados por átomos de flúor, cloro y carbono (de ahí su nombre compuesto). Este tipo de sustancias fueron creadas y sintetizadas en el primer siglo del año 1920.

Cuando los CFC se descomponen debido a su uso, este libera átomos de cloro, estos átomos son la principal causa de la destrucción de la capa de ozono.

Principalmente fue desarrollada para sustituir los químicos que utilizaban los frigoríficos, pero posteriormente, y tras la Segunda Guerra Mundial, su uso fue variando hasta convertirse en pesticidas, acondicionares para el pelo, entre otros.

Posteriormente, su desarrollo y uso siguió variando hasta que a mediados de 1950 se fue usando como aire acondicionado, automóviles, etc. En Estados Unidos su uso siguió avanzando hasta llegar a la estratosférica cifra de 1 millón de toneladas métricas. Mayormente usados en desodorantes, refrigerantes, solventes, etc.

Productos con clorofluorocarbonos o CFC

productos con clorofluorocarbonos

Los clorofluorocarbonos, han sido utilizados para muchas cosas, y esto es lo más peligroso de todo, ya que no tiene un uso único, si no que varía. Por ejemplo, en la fabricación de productos de limpieza para productos electrónicos, como solventes industriales, entre otros. Por lo tanto, a la pregunta de dónde se encuentran los clorofluorocarbonos o CFC, son en muchos productos:

  • Refrigerantes para los frigoríficos
  • Refrigerantes para los aires acondicionados
  • Disolventes y desengrasantes
  • Sistemas de extinción para aeronaves
  • Inhaladores para el Asma

Efectos de los CFC o Clorofluorocarbonos

Los efectos en la capa de ozono son extremadamente peligrosos, de hecho, en 2010 se prohibe su uso a nivel Internacional, debido a que se descubrió que el principal componente de los CFC (los átomos de cloro), al entrar en contacto con la capa de ozono, este la destruye.

El año pasado, en 2010, todo el mundo dejo de utilizar el CFC, y se vio una mejoría muy beneficiosa en la capa de ozono, pero en el año 2019, unos científicos descubrieron un aumento de gas de este tipo que seguía destruyendo la capa de ozono (ver imagen de abajo)

Imagen tomada desde la Estación donde los gases de los CFC salen de China

Se descubrió, a través de las Estaciones de Monitoreo en Corea del Sur y Japón (imagen de arriba), que en el este de China se seguía utilizando el prohibido CFC como espumas aislantes para casas.

Impacto del cluorofluorocarbono en la capa de ozono por años

cambios en la capa de ozono
Los cambios en el agujero de la capa de ozono (en color azul). Este es el impacto del clorofluorocarbonos.

Los clorofluorocarbonos reaccionan de una manera peligrosa cada vez que entra en contacto con la radiación ultravioleta del Sol, estos se descomponen, convirtiéndolos en una fuente potente de cloro inorgánico. Este cloro cataliza con el ozono, con un efecto de destrucción de 100.000 moléculas de ozono por cada átomo de cloro. (un impacto brutal).

Cómo vemos en la imagen superior, la utilización de los CFC han creado un gran agujero en la capa de ozono, que aún hoy en día, sigue habiendo debido a la alta esperanza de vida que tienen este tipo de átomos en la atmósfera. (CFC que han sido utilizados en el año 2010, a día de hoy, en el año 2020, siguen estando en nuestra atmósfera, siguiendo su curso de destrucción de la capa de ozono).

Efectos de los clorofluorocarbonos en nuestra salud

A pesar de que a día de hoy, su fabricación y uso esta prohibido, en ciertos países como China, Africa e India, se sigue utilizando como aislantes de casas, refrigerante para frigoríficos, etc. La inhalación e ingesta de los CFC pueden traer consigo problemas respiratorios, pulmonares, afecciones a los riñones e hígado, dolores de cabeza constantes, ritmo cardiaco alterado (taquicardias), inclusive la muerte.

Además, el contacto de los CFC con la piel humana y animal, lleva consigo hirritación y alergias, dermatitis o congelación (pudiendo cangrenarse la zona).

Si te gustaría más información sobre los clorofluorocarbonos o CFC, no dudes en escribírnos en la caja de comentarios 🙂